Hotel W

El hotel W Barcelona, también conocido como “Hotel Vela” por su forma de vela como bien indica el nombre. Es un edificio de 98,8 metros de alto aunque su altura inicial prevista era de 179 metros. Diseñado por el arquitecto español Ricardo Bofill, se enmarca dentro de la ampliación de la zona sur del puerto de Barcelona. Forma parte de la cadena hotelera Marriott International.

Su construcción fue controvertida, y desde diversas asociaciones se denunció la ilegalidad de este proyecto, ya que supone la privatización de terrenos de dominio público. Desde las mismas se lleva pidiendo la demolición del edificio por no respetar la Ley de protección de costas, ya que este se encuentra a 20 metros del agua y en instalaciones portuarias.

En el momento de su presentación el proyecto contaba con una torre en forma de vela que alcanzaba los 168 metros, pero el ayuntamiento obligó al arquitecto a modificar el proyecto para no alterar la silueta de Barcelona que debe ser coronada por las dos torres de la Vila Olímpica, por lo que cuando se inauguró, el 1 de octubre de 2009, medía 98,8 metros de altura, formado por 26 plantas y 473 habitaciones en total (67 suites entre ellas).

Está a sólo 20 minutos a pie de la estación de metro de Barceloneta y los autobuses 17, 39 y 64 paran frente al hotel.

Torre Mapfre

La Torre Mapfre es uno de los rascacielos más altos de España y el primero en Cataluña junto con el Hotel Arts de igual altura, construidas ambas en 1992 para los Juegos Olímpicos de Barcelona. Se encuentra junto a la playa y el Puerto Olímpico de Barcelona, a primera línea de mar y forman parte de la Vila Olímpica del Poblenou.

El edificio mide 154 metros de alto con tiene 40 plantas, visible desde toda la ciudad y 44.000 m² de superficie. Las ventanas del rascacielos reflejan el suelo, con lo que adquiere el aspecto de un espejo gigantesco. En la planta baja se encuentra un centro comercial. La torre está ocupada mayormente por las oficinas de MAPFRE, una de las mayores compañías de seguros de España, aunque también alberga oficinas de otras empresas. En la azotea se encuentra un helipuerto, visible solo desde el aire, solo para emergencias.

Hotel Arts

El Hotel Arts es uno de los hoteles más lujosos de Barcelona. Ubicado en una de las torres que coronan el Puerto Olímpico, junto a su vecina la Torre Mapfre con la misma altura, fue construida entre 1991 y 1992 con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992. Consta de 44 plantas y tiene 154 metros de altura.

Su estructura exterior de acero y cristal y su imponente aspecto, diseñados por Bruce Graham, permiten adivinar un interior diáfano y amplio, así como las más espectaculares vistas del puerto y el mar. Es una torre de vidrio de colores verdes y grises, rodeada de una estructura de hierro de color blanco, diseñada por el arquitecto colombiano Bruce Graham, propiedad de Deutsche Bank y sede de un lujoso hotel de cinco estrellas de la cadena Ritz-Carlton, que abrió sus puertas en 1994. Integra también 30 apartamentos de lujo que ocupan las nueve últimas plantas. El hotel alberga media docena de restaurantes, entre ellos el del chef Sergi Arola. En los bajos de la torre se encuentran varios locales de ocio, entre ellos el Casino de Barcelona.

Frente a la fachada sur de la torre se levanta la escultura de un gran Pez Dorado, obra de Frank Gehry, otro de los elementos emblemáticos del entorno del edificio.

Pez Dorado

El Pez Dorado se ha convertido en uno de los símbolos de la Barcelona postolímpica, parece flotar sobre el Mediterráneo. El sol se refleja sobre las escamas doradas de esta escultura en forma de pez que domina la fachada marítima del puerto olímpico y las playas de Barcelona.

Fue construido en el año 1992 por el arquitecto canadiense Frank Gehry como elemento icónico de la zona cara a los Juegos Olímpicos de Barcelona, tiene 56 metros de largo y 35 de altura, situado en el paseo marítimo de la Barceloneta, en los pies de la Torre Mapfre y Hotel Arts. El animal parece querer lanzarse al azul mar Mediterráneo sobre el que se encarama, de echo con el contraste con el azul del cielo da la sensación que se encuentra en el mar.

La escultura esta formada a partir de un gran entramado dorado de finas líneas de acero inoxidable sustentadas sobre una estructura metálica: una forma suave y sutil, marcada por la intensidad de su color dorado. Es fruto del juego de los rayos solares sobre esta piel que, según la intensidad de la luz, se convierte en escama y acentúa la forma orgánica de esta gran pieza. Visible desde la playa de la Barceloneta y el Port Olímpic, el Peix es ya un icono consolidado de la ciudad.

Dato Curioso

Al lado del Pez Dorado, hay otra escultura también de Frank Gehry, se trata de una esfera que parece que este a punto de caer de su pedestal, casi suspendida en el aire. Aún no tiene nombre propio y representa la perfección de la geometría y su frágil y seguro ordenamiento.

Port Vell

Entrar en Port Vell es otro de los alicientes de estas salidas. El moderno puerto de Barcelona ha quedado perfectamente integrado en esta ciudad. Los más grandes y modernos barcos de crucero visitan la ciudad cada día, y se mezclan con los megayates del One Ocean, justo al lado de la más genuina Barceloneta, donde aún uno puede perderse entre sus callejuelas estrechas con la ropa extendida en su balcones y encontrar tascas donde sirven unas excelentes tapas.

No podemos olvidarnos del “cuando”. Barcelona tiene múltiples caras a lo largo del año y de la jornada: amaneceres tranquilos que nos seducirán por su luminosidad, y atardeceres rojizos, con multitud de reflejos despedidos desde la montaña de Montjuic donde quiere esconderse el sol. El garbí, el viento térmico que suele acompañar las jornadas en Barcelona va desapareciendo poco a poco, y como dice el dicho: “El garbí por la noche se va a dormir”. Disfrutar de los atardeceres en Barcelona abordo de un catamarán y con una buena copa de cava es algo que mantendremos en nuestra retina durante mucho tiempo.

Skyline de Barcelona

El skyline de Barcelona está de moda! Nos lo recuerdan cada día la multitud de turistas que la visitan y los cada vez más europeos que deciden fijar aquí su residencia después de ser seducidos por su encanto. Pocas ciudades pueden presumir de una oferta tan completa: clima suave netamente mediterráneo, amplia y rica oferta cultural, arquitectura creativa mezcla de gótico y modernismo, y una gastronomía que encaja perfectamente con su paisaje entre el mar y la montaña.

En Barcelona todo está “a mano”. Cuenta con los servicios y oferta cultural de una gran ciudad europea pero sin los agobios de las grandes urbes. Podemos ir en transporte público a cualquiera de sus playas, donde podremos pasar una agradable jornada tomando un baño en aguas cristalinas y con playas dotadas de todos los servicios necesarios.

¿Qué veremos?

Cuando salimos a navegar podemos contemplar una imagen distinta y skyline de la ciudad. Rápidamente percibimos esa mezcla de modernidad y tradición en su arquitectura: desde la torre Agbar hasta Montjuïc, pasando por la Sagrada Família, las torres Mapfre, el hotel W, el monumento de Colón, el Port Vell, o las tres chimeneas del Paral·lel, entre otras muchas.